La masificación de las aulas, el origen de la brecha entre universidad y empleo

L. BELENGUER

Universitarios

La dificultad que tienen muchas empresas actualmente para encontrar perfiles tecnológicos que cubran sus necesidades para llevar a cabo su transformación digital es un tema que cada día ocupa más páginas en la prensa. Según avisa Randstad, el mayor reto de España es que “no hay suficientes estudiantes matriculados en las carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (el famoso acrónimo en inglés STEM) para afrontar la demanda que se vaticina, que para 2020 habrá crecido un 14% y con los estudiantes actuales se cubrirá apenas la mitad”. A este factor se añade que la tasa de paro juvenil española duplica a la de la OCDE.

La gestora de Recursos Humanos Adecco promueve el Observatorio de Innovación en Educación y Empleo, en el que forman parte 28 grandes empresas y que tiene por objetivo principal examinar y solucionar los problemas del mercado laboral. En su útlimo Informe OIE sobre jóvenes y mercado laboral: el camino del aula a la empresa concluye que para la mayoría de los entrevistados “el origen de los problemas que presenta hoy en día la enseñanza universitaria pública está en la masificación de las aulas y la falta de enfoque profesional en la formación“.

La información elaborada por el OIEE revela que los jóvenes “no se sienten bien preparados para reponder a las altas demandas del mercado laboral” y asegura que solo uno de cada cuatro universitarios y empresas piensan que la formación que se recibe en la universidad es completa.

Este estudio menciona que existen “grandes gaps” (brechas, en inglés) entre las expectativas de los universitarios, que creen que las empresas les van a demandar conocimientos específicos como idiomas o informática, y la demanda de las compañías, que priorizan las habilidades y capacidades (motivación, trabajo en equipo, idiomas, iniciativa y capacidad para resolver problemas).

En consecuencia, los jóvenes terminan sus estudios con una “sensación de cierta decepción y desilusión” por el papel que ha jugado la universidad en su formación: “No se trata tanto de una mala consideración de la formación teórica sino más bien de la poca orientación laboral y poca utilidad de los estudios para responder a las necesidades del mercado laboral”, reza el informe.

De acuerdo a las cifras recogidas por Adecco, el 47% de las empresas consultadas considera que hay perfiles profesionales (tecnológicos y directivos) no cubiertos por las carreras universitarias actuales.

Excesivamente separados

“Se tienen que acercar mucho mutuamente universidades y empresas, porque hasta ahora han vivido en ámbitos excesivamente separados y hay un enorme desajuste entre las personas que salen de la universidad y la demanda del mercado laboral. Hay un déficit de talento y sin embargo hay índices de desempleo muy altos”, señala el team leader de Randstad Technologies, Rubén Berrocal.

“Por un lado, las instituciones públicas se tienen que acercar mucho a la realidad del mercado y por otro lado las compañías tienen que acercarse a las universidades y entender que ahí está su cantera de talento”, añade Berrocal.

Además, continúa Berrocal, “hay una responsabilidad individual y pasar por la universidad con una orientación clara y asumir el esfuerzo que conlleva sacarse una titulación universitaria”.

En este sentido, en España hay un “vacío importante en torno a la Formación Profesional, que durante años se ha denostado. En Alemania por ejemplo hay un 25% de titulados superiores, un 50% de titulados medios y un 25% sin titulación, en España estos datos son 25, 25, 50 y tenemos que intentar derivar a al menos la mitad de ese 50 a la tecnificación. Tiene más salida un módulo de desarrollo de aplicaciones informáticas que el 80% de las carreras universitarias actuales”, zanja Berrocal.

Carlos Abello es el director en Cataluña de Spring Professional, la firma de Adecco especializada en consultoría de selección para mandos intermedios y directivos. En su opinión, “cuanto mayor es tu nivel de estudios, más oportunidades laborales tienes”. Y las cifras lo demuestran: en España la tasa de paro entre los graduados en la universidad es del 11%, aumenta al 16,8% entre los que se quedaron en Secundaria y sube al 24% entre los que tan solo terminaron Primaria.

Abello radiografía el mercado laboral español y subraya que “la mayor concentración de empleo se encuentra en los sectores de la construcción y la hostelería (turismo), que son los sectores que mueven la economía española. “Y es aquí donde llega el gran desajuste”, ilustra. Al tiempo que recuerda la importancia de aumentar la inversión en I+D+I, cuyo gasto se ha reducido un 9% desde 2009.

El experto de Adecco apunta un aspecto más a tener en cuenta para entender el mapa laboral español: “El 50% de las ofertas de empleo para universitarios se concentran en Madrid, Barcelona y País Vasco y fuera de las grandes urbes los puestos son principalmente en la industrial, el sector agrícola y la hostelería”. Dicho todo esto, Abello asegura que “hay que ajustar mucho más la oferta y la demanda de cada sector e igual no habría que crear más universidades”, plantea. Por último, Abello sugiere como posibles soluciones “crear más empleos cualificados y mayor inversión en las ramas sanitaria y científica”.

El informe de OIEE añade también que el Plan Bolonia, surgido con el objetivo de favorecer el diálogo entre la universidad y el mundo laboral, es una esperanza para las empresas, que confían en que “pueda rellenar los huecos actuales“, completando la formación con prácticas en empresas y dando a las clases una estructura más participativa. “Sin embargo, a día de hoy, la aplicación de Bolonia solo parece convencer y generar expectativas positivas entre las empresas, el resto de actores implicados, tanto alumnos como docentes, no terminan de ver la viabilidad de este plan de estudios”, finaliza este informe.

“La FP tiene un techo profesional muy alto”

“Si has descubierto tu vocación, tira hacia delante sea la carrera que sea porque triunfarás. Pero si no has descubierto cuál es tu pasión, igual un grado de Formación Profesional (FP) te aporta más salidas y luego si además descubres que te encanta, siempre puedes ampliar tus estudios en la universidad. Hay cantidad de gente que estudiando FP tiene profesionalmente un techo muy alto. Hay que cambiar la imagen de la FP que se tenía hace años, que quien valía iba a la universidad y quien no, a FP. Y aquí la función pública tiene que invertir mucho más. También es cierto que están surgiendo iniciativas privadas con este enfoque, escuelas de programación que ofrecen cursos de seis meses y salen los estudiantes con un enorme nivel de preparación”.

Son palabras de Rubén Berrocal, team leader de Randstad Technologies. No es el único que apuesta por esta salida. Desde la editorial Tea, el doctor en Psicología Pablo Santamaría aconseja preguntarse a sí mismo sobre “qué es lo te gusta (intereses), qué es lo se te da bien (habilidades) y qué cosas encajan contigo (tus características) porque una vez seas capaz de responder a estas cuestiones, encontrarás la profesión que mejor se ajuste a ti, que siempre la hay”, cuenta en un vídeo dentro del portal Descubrelafp.org, diseñado para promover estos estudios y mejorar la empleabilidad juvenil. En esta misma web, el consejero delegado de Mahou San Miguel, Eduardo Petrossi, cuenta que apoya la FP porque “se adapta perfectamente a los perfiles que estamos demandando en el mercado laboral”.

Source: 20′ Empleo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *